Durante años he caminado en los silencios de mis miedos, de los acechan-tes complejos que ha convertido mi existencia en una oscura celda de monasterio Cisterciense.   Cada uno anda su destino con pasos largos o cortos, decididos o dubitativos, y por mucho que te empeñes en dejar tus huellas marcadas, estas, en el temor del tiempo...