Te adoro con locura,  como adoro a la naturaleza que nace libre y espontanea en medio del caos de la nada, sin prejuicios ni engaños. ¡oh mi amada señora!   Te adoro en el secreto de mi debilidad por tus silencios medidos, por tus palabras sentidas, por tus sonrisas sinceras.    Te amo tanto, tanto que no se...