Yo te ofrezco Valentina, dulce niña de mis ojos estos versos, de poeta silencioso que tu inspiras con tus movimientos alocados, con tus balbuceos inesperados y con tu sonrisa inquieta.   Si las rimas de mis versos alcanzan tiempos lejanos, te harán soñar un día con este alma de poeta loco que suspira por una caricia tuya que...