Paso a paso caminamos serpenteando en el tiempo, tornando de un día plomizo a otro donde el fulgor quema.   De una oscura noche a otra noche de sombras.   Llegando a cada paso a ese lugar del sueño remolcado donde erigir ese cruceiro que marca un recuerdo, para volver a partir aspirando el polvo de un camino elegido.   Bocetando rostros...