Tendidos en la proa de un barco que navega a la deriva, los sueños juegan, en un tablero de ajedrez, una tranquila partida entre blancas y negras, donde la estrategia la pone el tic-tac del reloj que mide los momentos de los movimientos del “peón”. Una voz insonora sobre vuela el  damero al ver la disputa entre la...