Desperdigados andan tus sentimientos en el cenobio de tu vida; hay esta la felicidad, allá va la pasión corriendo lenguarada por el claustro grande, allí está la angustia escondiéndose agazapada de la estridente zozobra en la sacristía del silencio; por allá va el deseo arrastrando su nostalgia, la pena, arrodillada en el confesionario reclama su perdón mostrando arrepentimiento; allí está el amor en la...