Un turbado amanecer despunta tras los visillos de la bruma que en su céfiro anuncia la llegada del otoño crepitante, transformando los días, trastocando las horas, alargando las noches.   Los colores brotan exhibiendo, como pavo real, su intenso amarillo, su ardiente rojo, que en la fosca jornada los pensamientos corren persiguiendo alusiones.   El silencio es irreal, se retira con cautela hacia...