Debes reparar los sueños deshilachados por los llantos de su rebeldía, ahogados en la lagrimas de sus silencios.   Deja que sus mudas palabras, pronunciadas, sobre almohadas conozcan el presente diario que entiende el sentir de esos pensamientos destrozados.   Deja que las sinfonías que has dejado en los pentagramas de la soledad de tus horas dejen de ser esas notas vacías...