Siempre amaras a este mar Mediterráneo, donde examinas, contemplando a tu alma infinita arrojando a sus olas el amargo abismo de sus pesares.   Miras el horizonte de su línea y tiemblas en su viento que dibuja sombras fugitivas.   Desde el mirador de tu acantilado, te sumerges en el regazo del vaivén de sus olas, acariciando su mecer con tu mirada y tú corazón, mientras tus...