AÑORANZA

En esta mañana de Enero
salí solo a caminar
dejando que mis piernas
me llevasen sin destino,
porque sentí un pesar.
De pie en la playa
ante la inmensidad del mar,
fui hijo, y fui padre
de la reluciente arena,
y fui abuelo
de las olas del mar.
Allí de pie
la espuma de las olas
bañaron mis pies
y el viento soleado
de la mañana
se abalanzó sobre el rostro,
sintiendo añoranza del pasado,
de cuando era un niño
y solo tenia esperanzas e ilusiones,
el tiempo ha pasado
y las ilusiones perdidas
como los sollozos
del niño que fui,
trasladadas de acá para haya
por el viento del mar
como la arena que pisan mis pies.
Esta mañana
sentí añoranza
de no ser un niño,
pues las ilusiones
y la esperanza
no son las mismas.

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