EL NACIMIENTO DE UN HIJO

En la noche del veinte de junio,

una noche oscura y serena

las estrellas el cielo iluminaban

y la luna desnuda

se bañaba apacible

en la fuente de las Burgas

donde el agua sollozaba.

Solo la fuente escuchaba

cuando el llanto

de un ruiseñor

la oscuridad quebraba,

la luna se sorprendía

cubriendo sus intimidades

y las estrellas se revolucionan

mientras la dulce melodía

del llanto del ruiseñor

como trovador viajaba,

por la ciudad,

anunciando una nueva vida.

El poeta en el lamento

de su lozanía y amor

para la luna, las estrellas,

la fuente, la nueva vida,

unos versos componía.

Callo el llanto del ruiseñor

y los versos

envolvieron la melodía

quedando la poesía

vagabundeando por la ciudad

mientras el poeta

se zambullía en el regocijo

de padre primerizo.

Tags:
8 Comments
  • Minor
    Posted at 18:14h, 17 junio

    Entrañable poema… Siendo también padre lo comprendo…

  • Pilar Astray Chacón
    Posted at 18:37h, 17 junio

    Precioso!!

  • Jonathan V.
    Posted at 23:52h, 17 junio

    Que bello! Que inigualable emoción la de ser padre. Hermosa entrada le diste a esa nueva vida…saludos

    • pippobunorrotri
      Posted at 16:26h, 18 junio

      MUCHAS GRACIAS AMIGO… ERA LO QUE SE MERECÍA

  • losrelatosdemoises
    Posted at 04:55h, 18 junio

    Magistral…