Tañen las campanas sus lamentos llamando al perdón de su arrepentimiento el domingo de resurrección.   Salen los cofrades arrastrando su pena, pues ya la semana de pasión congela los llantos e su recogimiento en el susurro de sus trompetas.   Los tambores se callan las prisas se vuelve lentas, la nectarina envuelve las túnicas y los pasos se retiran a sus...