Guiñas el ojo al plenilunio de la noche, para engañar al tiempo de espera, de ese corazón distraído; que extraña… el aire que respira, que extraña… la memoria del recuerdo, que extraña… sus sueños, que extraña… las palabras de unos versos, que extraña,,, las caricias y los besos, que extraña tanto que todo es extraño.   Por eso en el fulgor del nacimiento del sol.   Te escondes en la guarida del silencio para...