En las horas góticas de mis días despoblados, oscuras pinceladas enmarcan la luz de una imagen acartonada en el muro del tiempo.   Miro sin ver el horizonte de esos días y esa figura corre por el filo de una tristeza y sin alimento, incoó mis rodillas ante los restos de un recuerdo que quema mi cuerpo.   En los cajones de mi memoria busco...