La ambición, la codicia, el engaño la testadura convicción de su ego, habita en su alma, recorriendo su cuerpo, como un ejército de hormigas carpinteras, cubriéndose del amable narcisismo, como el sin techo se conforma con los despojos que recogen de quien les desprecia.   Sus convicciones son tercas, sus dudas cobardes, cuando esta aparecen, las transforman en...