EL VENDRELL

La grisácea neblina
del amanecer,
que en la penumbra
de la noche
se ha deslizado
por las laderas
del Vendrell,
se va elevando
sobre las tranquilas
olas del Mediterráneo,
mientras los sueños
de la oscura noche
se disipan en el olvido
de la memoria,
dejando el amargo recuerdo
de un sueño inacabado.
Los sueños,
sueños son
de una realidad imaginada.

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