CUANDO NO ESTÁS

En La soledad del silencio

percibo como pasan las horas,

minuto a minuto, segundo a segundo,

como si fuesen una procesión de nazarenos

con su lento y acompasado caminar

mostrando su recogimiento.

Cuando tú no estas

mi vida llora su desconsuelo,

mientras boceto tus sombras

y el viento esconde tu figura,

dibujando en sueños

el murmullo de tus pasos.

Sé que volverás,

como se que el sol brillara

en mi horizonte sombrío,

y en mi jardín

tú voz regara

mis flores marchitas.

Un día nos encontramos

en el camino triste y seco

de nuestro destino,

y yo en tus manos puse el mio

como ofrenda de un mortal

a su diosa divina.

Frente a tu corazón, puse el mio,

como un océano frente al cielo,

entre ellos el viento, el tiempo,

el vuelo de un suspiro y tormentas de invierno;

pero el tiempo, la vida y la muerte

serán testigos de nuestro destino.

En la soledad,

cuando tú no estás,

con el recogimiento

de mi silencio,

siento en el alma

que aun te quiero.

 

Pippo Bunorrotri.

 

 

3 Comments

A %d blogueros les gusta esto: