CUANDO TU AMOR SE MUERE

Cuando tu amor se muere;

la luna su palidez disimula,

las nubes esconden

los rayos de un sol fatigado

y los lamentos de un hombre

se tornan mudos

por lo que ha pasado.

Los habitantes del mar

saben que el cielo se oscurece

murmurando el silencio de su destino,

los pájaros entonan su melodía

en la penumbra de un árbol

sabiendo que hay un mañana

después del adiós de despedida.

En el tiempo que ya no cuentas

sino que pasa en agonía

te acostumbras a la idea

de que ella ya no existe,

solo te queda el recuerdo de su nombre

pues todo lo demás se desvanecido

se ha ido con el tiempo en el que se ha derretido.

Te duele confesar

que en lo mas hondo de tu alma

siempre supiste que se iría,

que un día con ella, la muerte, partirías

y no por casualidad.

Aunque ignorarlo

era una  estéril ilusión

que te hacía sentir vivo,

calmando el pesar de tu felicidad

y el enojo de nuestro destino.

Es fácil escribir lo que sientes

pero decirlo con palabras

se te antoja un muro de lamentaciones

que hiere el corazón que late

por ese amor que se ha ido

en la palidez de la luna.

Lastima tanto decir adiós para siempre

a tu amor del alma, de tu vida

que durante un tiempo

no crees soportarlo

y piensas que la vida es un sin sentido.

Te acostumbraste a sus caricias sin sentido,

a sus besos atrevidos,

a sus abrazos sin adiós,

que ahora que se ha ido,

que ya no existe,

que solo tu alma

el luto la cubre.

Ahora que las nubes esconden

los rayos de un sol fatigado

tienes que acostumbrarte a soñar

 en la soledad de las noches

con el recuerdo de su nombre.

 

Pippo Bunorrotri.

 

 

 

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