DESESPERACIÓN DE UN ADICTO

Camino en el lodazal de un infierno

sintiendo la putrefacción de los sentimientos,

experimentando lo peor del lado oscuro

de la sombra que cobija mi existencia,

la que trenza que la vida sea indiferente

perturbando los susurros de los recuerdos,

componiendo la sinfonía de los moribundos

que como zombis caminan

por la senda del desespero

contemplando su desgarro.

No sintiendo interés por la vida

más allá de la angustia

por obtener un gramo de olvido

siendo rehén de un mundo

cautivo de su destino,

disponiendo de una vida sin esperanza

lamentando que el amor se ha ido,

lamentando el vacío de la nada

atado al desprecio de mi mismo

en ese perecedero segundo de gordura.

Sin saber a dónde dirigir

mis pasos confundidos

siendo rehén de la amnesia

y de ese Belcebú que promete

la efímera felicidad de un vago instante

en el que soy dueño del mundo,

Dios de un laberinto de sueños,

cuando en realidad no soy mas

que el cieno del lodazal

donde me revuelco.

Hacia donde voy

si mi yo se ha ido…

¡Se ha ido!… sin saber a donde

se ha ido sin un adiós;

¿Debería romper el pacto infame?

Ese que en su día hice con el levitan

de la pústula de los sueños

para obtener el perdón de mi yo,

para volver a tener esperanza

y no desesperación.

Pero qué vida me espera

fuera de este lodazal

donde me revuelco

si la voracidad de este mundo

desgarra mis entrañas

velando como vigía sin rumbo

la noche oscura sin luna

y el día sin sol.

 

Pippo Bunorrotri.

 

 

4 Comments
  • Victoria
    Posted at 16:10h, 02 noviembre

    Las adiciones nos desesperan a los que contemplamos a los adictos mientras esperamos que cambien sus rutinas desesperantes que nos estresan.
    Perdemos la vida en la esperanza.

  • Tin
    Posted at 08:17h, 03 noviembre

    Componiendo la sinfonía de los…muertos.

    Hay adicciones terroríficas, poeta. Un saludo.

A %d blogueros les gusta esto: