EL ODIO CONTAMINA EL AMOR

Amante perdida en la insipidez

de un tiempo donde la sonrisa

del amor era fingida,

escucha mi voz, agria y farisea

como si fuese la de un muerto

 desde el nicho de su desencanto.  

Tus ojos de oro

han dejado sombras en mi alma,

que mi mirada de ónice

desgarra como un relojero

convirtiéndolas en camafeo

que regalare a tus amantes.

El aleteo de tus senos,

fueron tortura de mi dicha,

no son más que la mascara

de una serpiente de dos cabezas,

que su caricia y lisonja

cicatrices han dejado en mi pecho.

Tu cuerpo escultural

evoco noches de insomnio,

hoy solo traen a mi recuerdo

repudio de haberlo acariciado

pues no era más que el frió mármol

de un encanto.

Tus besos de dulzura

en el pasado eran dicha,

en el presente son tortura,

por eso maldigo el tiempo perdido

en estas largas noches

en que el sueño está prohibido.

Amante perdida en la insensatez

que te escondías bajo los llantos,

los caprichos, las risas fingidas, los encantos,

convirtiéndome en esclavo de tu deseo,

hoy quisiera que durmieses

en una tumba de mármol negro

que sea confidente

de un sueño infinito.

Pippo Bunorrotri

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