EN LA PENUMBRA

En la penumbra

del amanecer

de la noche oscura,

en el plomizo día

en que el tiempo

se detuvo,

convirtiéndome,

 en negra sombra

en las frías

y negras colinas

de ese falso mundo

de retorcidos fantasmas

de un pasado no evocado,

reuniéndose desnudos

alrededor del cedro quemado

pidiendo permanecer

para ser oídos.

 

Pobres sombras

que asumen formas

retorcidas y deformes,

formas de hombres y bestias,

estatuas de piedra

desgastadas por el viento,

grandes gárgolas

que escupen sus miedos

observando desde

el cimborrio de la catedral

el destino mutilado…

 

¿Debo declarar

ante esas sombras

por mi pasado?

 

Alargados cuerpos

corrían entre las nubes

de unos borrosos recuerdos

con sus largos brazos

distorsionados

aferrándose el cadáver

del reflejo de mi sombra…

 

¿Acaso me incorpore

y los maldije?…

 

No. Espere a que el sol

del nuevo amanecer

diluyese en sus dorados besos

los alargados cuerpos

y devolviese su forma

al cansado reflejo

de mi sombra.

 

Pippo Bunorrotri.

 

2 Comments
  • Rubal.o
    Posted at 12:43h, 01 septiembre

    Me alegro de haber llegado a tu blog. Quiero seguir leyendo. Despacito, pero con ritmo afable. Saludos 🙂

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