ESA SOMBRA

 

Soy esa sombra que me espía,

que en la oscuridad me atosiga

con sus preguntas

y reflexiones razonadas,

que me sigue y recrimina

mi silencio y mi gordura,

mi terquedad y mi soltura,

sumergiéndose en la espesa niebla

de las contradicciones y lo absurdo

de encontrar el camino

de regreso a la esencia

de mi propio espacio.

En la arena del desierto de la soledad;

blanca, cálida y húmeda a la vez,

bajo las dos caras de la luna de mi alma,

la blanca y la oscura;

en una la ilusión nace,

en la otra muere;

las dos me golpean con furia

mientras torpemente caminaba

por las dunas de la vida.

El inevitable tiempo paso

contando espejismos

de una realidad que era la mia

que al espacio le negaba

sin saber que la sombra

trazaba una vida,

donde expresaba

los miedos de sus dudas

en el peregrinar del tiempo.

He sido el candil

de una sombra

que me seguía

y espiaba

sin percibir que su umbría

me aturdía

en el sosiego de mis noches,

en la placidez de mis días,

en la calma de mis entrañas.

Cuando en el tiempo sin contar

el desasosiego me miro a los ojos,

en la noche perdida,

enfrentándome a la realidad

me entregue a mi verdad

exiliando la dicotomía

en la que había caminado,

y ahí percibí que el desierto

es infinito y traicionero.

No soy yo, sin mi sombra

y mi sombra no es nada, sin mi yo;

los dos caminamos de la mano

venciendo a los miedos

que se esconde en el alma,

marcando en la pizarra de los recuerdos

las experiencias pasadas,

que son mensajes

del rumbo de una vida,

convirtiéndose en la arena

de las dunas

del desierto soñado.

En la soledad, del refugio de mis letras

hayo la vitalidad más codiciada;

pues ellas dan sentido,

en el tiempo no contado,

a una vida que merece ser vivida

con miedos, tristezas  y alegrías,

con los espejismos de unos sueños

que solo son sueños

de una vida habitada.

 

Pippo Bunorrotri.

 

2 Comments
  • Estrella RF
    Posted at 00:00h, 24 diciembre

    Esa sombra que critica mis vacíos
    desoyendo las heridas de mi alma,
    que me empuja cada madrugada
    a enfilar la vereda de la calma
    en un camino que de piedras está lleno
    esperando que si tropiezo
    no me caiga…

    Ese otro yo al otro lado del espejo… Felices fiestas, Pippo, un abrazo.

    • admin
      Posted at 17:36h, 24 diciembre

      Gracias por tus maravillosas palabras. Un fuerte abrazo

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