LA CANCIÓN DE LAS SOMBRAS

El viejo músico

de odas pasadas

rasga con delicadeza

las cuerdas de su guitarra,

con sus dedos llagados,

con sus manos estriadas

y su alma apergaminada

de sueños ya olvidados,

de realidades ahogadas

en alcohol y mariguana,

de años disparatados

y lagrimas derramadas.

En la penumbra de la noche

el viejo músico

rasga su inspiración

mientras la luna

acaricia el mar

y las estrellas

corretean en la arena,

su musa cuenta callada

las sombras que caminan

apáticas y olvidadas

en los pliegues

de un viejo recuerdo.

En las entretelas de su sueño

acaricia su guitarra

como si fuese su enamorada,

el tiempo lento se vuelve

 y el viento frena su trémula,

la noche quieta, espera,

a que las cuerdas

tejan una sintonía

que a los fantasmas aterra

y a las sombras llame

para que pasen

y sueñen.

El viejo músico

con agudeza

quebranta a su guitarra

embebido en las letras de su musa,

en la sinfonía de su inspiración,

afinando con sutileza

la canción de las sombras.

 

Pippo Bunorrotri.

 

 

 

 

8 Comments

A %d blogueros les gusta esto: