LA ESPERA

El circular reloj

desde la sala de cardio

marca lentamente

cada pausa del suspiro

de un paciente timorato

dándole tiempo

al corazón y a la vida

a que decidan

si la vida está cansada

y si el corazón sigue desgastado

o si visitan a la muerte

en el catre de la cama.

 

Llagan los galenos

con su diagnostico

bajo el brazo

impartiendo

clase de anatomía,

esperando que alguno

de sus pipiolos ayudantes

le apunte el dilema

del paciente que mira

el horizonte nublado

de una mente en blanco

dejando que los galenos

hagan lo que sepan

y lo que Dios quiera.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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