MAR DE SUEÑOS

Hubo un día cansino, de esos

en que el tiempo abruma,

que los ojos se cerraron

y en el mar de los sueños

una furiosa tormenta

desato su hastió

con su negrura,

su voz emitió

con su truenos

y el fulgor de su enojo

la rabia contenida.

 

Las olas se alzaron contra

la arcillosa arena de la playa

donde los corazones

que un alba enamoraron

esperaban el regreso

del recuerdo

de ese enamorado,

para reclamarle el amor

que le prestaron

en el crepúsculo del alba.

 

Mas cerrados los ojos

se quedaron,

en sus tinieblas,

sobre la arena blanca

de la playa

que cubría

el eterno polvo

del olvido.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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