PERSIGO

Persigo la estela de tu rostro,

como quien persigue en el bosque

 mariposas de colores raros,

para atraparlas con mis manos

y volar con ellas

sobre la senda

de tu camino.

 

Intento huir de mi destino,

pero desisto,

porque me da miedo

que en esa huida

no encuentre tu rostro

 el que da sentido

a mi vida.

 

Qué difícil es amar.

Qué fácil es quererte…

Porque tú eres la razón

de este amor mio…

 

así que te pido

que me quieras

como yo te quiero

con defectos y aciertos,

con sonrisas y llantos.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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