VEN AMOR

Ven amor, caminemos juntos

sin temor ni pudor,

viajemos pegados. allí;

al horizonte azulado de nuestra alma

donde existe el verdoso oasis

de la memoria.

 

Viajemos allí;

en el viento confuso,

sobre las aguas encrespadas

del océano de nuestra vida,

hacia el faro talludo de la ilusión

que centellea nuestro amor.

 

Será una singladura

de llantos,

de suspiros,

de lagrimas,

a la que pondremos

tu nombre y el mio.

 

Pero en el amargo racimo

de nuestros días, semanas, meses, años,

habrá una gota deleitosa

que aplacara la amargura

de las desdichas del tiempo

traídas en su aliento.

 

Una gota al día…

una gota tan solo, será suficiente

para aplacar nuestra sed

en el caluroso peregrinar de la vida,

barriendo los minutos

retirando la arena

de las horas perdidas.

 

Llegaremos allí,

con el tiempo cansado

y la luz de ese horizonte,

iluminara esa intimidad

que ocultamos tras las mascaras

de nuestras sombras

y el Zendale de nuestros miedos…

 

Esa que nunca mostramos

por temor o recelo

a ser repudiados,

por nuestra propia cobardía

por no atrevernos a enfrentarnos

al reflejo

de nuestra propia sombra.

 

Allí nuestras herida coseremos

con la aguja de las palabras,

con el hilo de las caricias,

y comprobaremos

que la muerte

no es lo que nos separa

si el amor es la sangre

que corre por nuestras venas

nutriendo nuestros huesos,

amamantado nuestra alma.

 

Pippo Bunorrotri

 

 

No Comments

A %d blogueros les gusta esto: