La grisácea neblina del amanecer, que en la penumbra de la noche se ha deslizado por las laderas del Vendrell, se va elevando sobre las tranquilas olas del Mediterráneo, mientras los sueños de la oscura noche se disipan en el olvido de la memoria, dejando el amargo recuerdo de un sueño inacabado. Los sueños, sueños son de una realidad imaginada....

Ya está aquí el otoño, los arboles mudan sus ropajes, mientras las flores acomodan sus cunas ante el inminente invierno. Ya está aquí el otoño, ya las mariposas no revolotean. Ya está aquí el otoño, la antesala del invierno....

Las olas de la mar están danzando la danza del sí – no mientras un coro de espuma se acurruca a mis pies. Las olas de la mar están danzando, llevándose en los pliegues de su danza emociones, sentimientos, mientras contemplo sus cuerpos mojados fluir la blanca espuma de su oleaje....

Va bajando el atardecer, lentamente ladera abajo, de la montaña, dibujando las sombras con los claro oscuros de los meandros de su cordillera, mientras en el palmeral, a sus pies, entona el adagio del anochecer. Que es cuando las sombras de los recuerdos toman vida, revoloteando en la ladera de tu memoria.    ...

Mirar mirando. Mirar sin ver. En la sala de tus sueños, para que, en los míos, poder seguir amándote en el silencio de la oscura noche. En la penumbra de mi sueño mientras acaricio tu suave piel Camelia....

El silencio de tu mirada transita por el claustro de mis pasos perdidos, en busca de sentimientos, para plantarlos en el jardín mozárabe de tu corazón. Para que florezcan con la lluvia de tus lagrimas. En el silencio de tu mirada....

Palabras entrecortas Palabras deslavazadas Palabras dichas Palabras calladas Palabras aulladas Palabras mudas Palabras escritas en el silencio de la soledad que en la sobra de sus letras se esconden sentimientos encontrados en las callejuelas de tu memoria, perdidas en la senda de tu alma. Palabras escritas En tu mirada....

  Las onduladas líneas quebradas de tu desértico ribazo forman el rostro pétreo de tu pasado tostado por los rayos del rey sol, bajando por su intrincada ladera, para depositar el sudor salitrito de su rostro a tus pies, transformándose en finos granos de arena, arrullados por las de su mar Mediterráneo. Alicante, donde sus onduladas líneas quebradas son curvas de mujer enamorada....

Amar, amándote. Querer Queriéndote. No son solo palabras que el viento de levante lleva en sus logarítmicas elipses, son sentimientos, que como palomas blancas llevan prendidas en su pico, para posarlas cual alfombra roja por donde tus desnudos pies transitan, y asi besar dulcemente su planta. Amar, Amándote, en el cálido atardecer de Alicante....

Todo lo que quisiera de ti son esas pequeñas cosas cotidianas que me enamoraron. El olor de tu piel, el amartelado tacto de tu cuerpo junto al mío, los besos de tus labios al amanecer, y el anochecer, el silencio de tu sonrisa, relejarme en tu mirada al despertar, saber lo que estas pensando, abrazarte cuando la...

¡Oh! Soledad, mi soledad. Ese desierto de arena fina y tostada, de diminutos cantos blancos y brillantes, que en los amaneceres forman dunas onduladas, y en los atardeceres planicies de líneas simétricas en constante movimiento.   ¡Oh! Soledad mi soledad, tu soledad, que como las olas de la mar van y vienen dejando la espuma blanca de sus olas a tus pies descalzos.   ¡Oh! Soledad mi soledad, qué tristeza, qué...

Por la mar tranquila, la mar serena, cabalgo a lomos de sus olas, camino de la serena calma, en el caminar de su fina arena hayo la paz de una isla misteriosa. En el arrullar de las olas de su mar, me dejo llevar, sin pensar lo que me encontrare, lo que las sirenas de ese mar me dejaran....

Desciende la neblina blanquecina, como manto de seda por la oscura ladera hasta fundirse con el azul transparente de las olas del mar. Se besan a su encuentro con lastimosa suavidad, como dos enamorados primerizos encontrados al amanecer. La mar sonríe nerviosa con una blanca y transparente sonrisa mientras retrocede nerviosa. Ella, la neblina, asciende avergonzada la oscura ladera dejándonos ver lo que esconde bajo su manto...

Gotas de agua ante mí van cayendo mientras camino con  adagio de Albinoni por las adoquinadas callejuelas de mi ciudad imaginaria.   Gotas de agua recorren mi cuerpo encogido y cabizbajo.   Gotas de agua que al decantarse con estrépito sobre los adoquines de mi ciudad imaginaria, reflejan los rostros perdidos y hallados en la soledad de los recuerdos.   Gotas de agua golpes de lluvia recorren mi cuerpo, rastreando mi...

Tú sonrisa es tu blasón tú sonrisa es tu abrazo, tú beso, tú palabra, que todo lo dice, porque se siente y no se dice.   Cuando se ama, no son necesarias las palabras, no son necesarias las escusas, ni las gracias, ni el perdón, no hay que demostrar nada. Porque tu sonrisa es ese abrazo fuerte que se precisa cuando necesitas...

Recorro con mis dedos, las estrechas sendas de tu epidermis esculpiendo tu rostro de viento en los recovecos de tu piel.   Observo embelesado las mariposas de tu cuerpo con la avidez del sueño de un poeta.   Dejo parte de mi vida en tu mirada cristalina, mientras cincelo la escultura de tu cuerpo.   Abrimos y cerramos juntos el libro...

Noche oscura oscura noche. A tu lado, en la noche oscura, acuden tus fantasmas en su mochila llevan desesperación, ansiedad, temores, miedos, tristeza, y la cara oculta de lo oscuro.   En la oscura noche írguete serena, templada, tranquila, segura, prepárate para dar la batalla a tus fantasmas en la noche oscura, mírate en sus ojos en ellos ayearas la espada de la realidad con la que vencerás la noche oscura....

¡Oh silencio! Mi silencio, que extraño eres a veces, silencio cuando no permites que el viento te invada con el arrullar de sus ondas para depositar el polen de las palabras en las celdas oscuras de mi silencio, para convertirse en el dulce alimento del sonsonete de mi silencio. ¡O silencio!...

No te entregues a tus miedos, déjalos que vaguen en el parque de atracciones de tu mente, como fotogramas de una película vista en tu juventud, como recuerdos coloreados de tu pasado.   No te entregues a tus miedos porque ellos solo pretenden que no hables con tu corazón.   No te entregues a tus miedos escucha tu corazón, el te habla de sentimientos, no de miedo ni resquemor   No te...

Noche triste Noche alegre Noche oscura. Oscura noche en la que, el fulgor de tus ojos azules ilumina el sendero de nuestras vidas. Con las manos entretejidas, caminamos bajo las luces incandescentes por las calles adoquinadas de nuestra ciudad, escuchando los susurros de su historia.   Noche triste Noche alegre Noche oscura. Oscura noche, que en los adoquines de tus calles, rubricas nuestra historia para relatársela, entre susurros a andarines de la oscura noche...