EL RELOJ DEL TIEMPO

Reloj que sellas el tiempo

con esos pasos alocados,

y juiciosos tuyos

que suenan

en el arpa del viento

cuando la lluvia muere

en el abrazo de un cristal,

convirtiéndose en esa gota

que llena el vaso:

del grito,

del beso,

de la rabia,

de la pasión.

 

En las esquinas escucho

como caen los segundos

en el negro asfalto

de la anárquica subsistencia,

floreciendo en su jadeo

el minuto del descuido,

que la hora, en su observatorio

carga y dispara

ese adjetivo;

del deseo del encanto,

del vuelo del tiempo

que el reloj cuenta

en la luna sobre la noche.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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