EL TIEMPO NUEVO

Vestí el tiempo nuevo

de perpetuas primaveras,

para esa silueta clandestina

del deseo de mi pensamiento,

borre las siniestras sombras

de su ayer y de mi pasado,

pinte todas las flores

en el jardín de nuestro hoy.

 

Ella alzo los brazos

y en su mirada

la felicidad dibuje,

una perenne sonrisa

en su rostro marchitado,

por el dolor de un ayer

en el lejano olvido,

abrió la ventana de su corazón

dejando que el nuevo viento

disipara la niebla de su pesar.

 

En ese tiempo nuevo

los dos fuimos

olas del mismo mar,

arena de la misma playa,

donde el amor,

la pasión

y el deseo

fueron el cielo

de nuestro universo.

 

Pippo Bunorotri.

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