EL ARREPENTIMIENTO

Hubo un día, no muy lejano,

que en su enamoramiento

el sol se oscureció

y en ese abismo

de profunda negrura

el sonido del mar,

se perdió;

el trinar de los pájaros,

mudo se volvió,

las sonrisas bélicas

son formas glaciales

y el silencio

de ese crepúsculo,

con su manto

cubre mis palabras

convirtiéndome

en un alma sin abrazos,

en un dios del Olimpo

que el fuego,

del recuerdo,

consume;

surgiendo en medio

de esa oscura oquedad

el arrepentimiento

y en la negrura

de ese abismo

se esculpieron

con dolor

unas estrellas

iluminando

el amanecer.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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