EL SONIDO QUE APACIGUA

El soniquete de las olas del mar

batiendo sobre la blanca arena

apaciguan el pesar

del espíritu errante

que deambula

en el conflicto

de la vacilación,

ese día de soledades

en que tus labios

están secos por el tiempo

y los abrazos se han ido

en la brisa de un otoño.

 

Eres consciente, que el amor

sabe de sudores y fatigas,

de caricias y halagos

y de lamentaciones,

como también eres consciente

de que el amor dura

mientras te ilusiona

y se acaba cuando

el deseo se congela

y los recuerdos

son melancolía de un día

aunque sigas persiguiendo cielos.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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