ENSOÑAMIENTO

En la torpeza de la alborada,

tras el ayuno obligado

del sueño de la noche,

el dulce alimento

de mi musa

acaricia la mente

impulsando los latidos

de este moribundo corazón.

 

Siento como la emoción

se acuna en mi alma

pero también percibo

como el tiempo que vivo

se ha estancado

en la estrofa

de un verso inacabado

en esos destellos

del tiempo

de ensoñamiento.

 

Donde el viento

arrulla nubes

de un sentir

que entrelaza

sentimientos

de una realidad

suspendida

en la dicha

de un momento

que pasa entre

las sombras

de un sueño.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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