ESA TIMIDEZ MÍA

Escribí una epístola

que jamás su destino vio

pues mil pedazos quebrados

anidaron en el entrelazado mimbre

de un canasto de descuidos

escondiendo los suspiros

de unos sentimientos mutilados

por unas palabras de apego.

 

 

Escribí poemas de amor

en el atardecer de la noche

versos medidos con la métrica del parecer,

versos libres como mariposas de cristal,

disimulando en sus estrofas asonantes

esas secretas confesiones

en el locutorio de la soledad

que me hago a mi mismo

convirtiendo el perdón

en un ingenuo suspiro.

 

 

Escribí sobre sentimientos,

no porque no pudiese

expresarlo con la voz

de mis palabras adornadas y sinceras

sino porque en ese instante

esas palabras mías

eran dagas que herían de muerte

y no quería que mis sensaciones

muriesen, en un arrebato de ira.

 

 

Escribo porque estoy enamorado

de la vida y de ti musa de mi porque,

que has transformado mi existencia,

que eres la inspiración de mi crepúsculo

y aunque el tiempo vuele y no espere

seguiré escribiendo mi sentir.

 

 

Escribo porque mi mano

es más saga que mi boca

y mi voz tirita,

como una bandera al viento.

 

 

Escribo, porque mi valentía y cobardía

la disimulo entre palabras encadenadas,

ya que me es más fácil decir que amo

escribiendo que recitando

mirando a unos ojos

frente a los míos.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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