HIJO QUERIDO

¡Tú que en mi mente navegas,

hijo querido!

que en la noche me asaltas

en mi rostro desnudo

sobre la almohada.

En el amargo amanecer

del día que nace

en la espuma del café

donde los recuerdos, se esconden

de la noche trasiega.

Tengo miedo del recuerdo, camino solo

pensando en lo que he perdido

y en los posibles que fueron imposibles

aferrado a la necia esperanza

que vigila a la vuelta de la esquina.

¡Tú hijo querido!

que caminas en la distancia

y yo en la cercanía del olvido

arañando los días, en que tus manitas

pedían abrazos y daban caricias.

En la noche revuelta de los sueños, nado

 en las aguas turbias de los recuerdos del pasado

y tú hijo querido, sollozos y gritas

en el margen de ese río

donde la corriente me golpea.

Mis penas varias, en mi celoso recelo,

locuras me hablan de ti… hijo querido

escondiendo tu alma, mostrando tu sombra,

tus cosas nuevas

que me son extrañas.

 

Pippo Bunorrotri.

 

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