INDIFERENCIA

Nos sumergimos en el hedor

de las disciplentes indiferencias

cuando abatidos por las dudas

nos vestimos el cilicio

para mirar el oscuro horizonte

de nuestra estéril negación.

 

Es absurdo disfrazarse

para engañar a la apatía

cuando niegas el ridículo

del diferente.

 

Estando sumergido en este mundo,

donde amor y odio

son dos sentimientos mudos,

donde vida y muerte

son la misma disciplina,

donde estupidez e intelecto

son un insulto inútil

en el desdén de la desgana.

 

Pues la indiferencia

es ese néctar

que se pasma

en la nada.

 

Pippo Bunorrotri.

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