LA NOCHE MANCHADA

En la noche manchada

mi corazón acaricia

la opacidad

de las tinieblas

y en el disperso sueño

vuela mi deseo.

 

Desnudo y sin aliento

encierro a mis fantasmas

en el calabozo de mi mente

hasta que el frio viento

de mi indiferencia

los congela

en el inquietante limbo

de mi agrietada existencia.

 

Pippo Bunorrotri.

No Comments

Post A Comment